Consejos para lograr diálogo, invertir bien el tiempo y plantear bien las diferencias

Hoy en día el trabajo y la rutina son para muchos una pesada malicia que debe asumir: Verse tal vez enfrentados a problemas con el jefe, el cansancio que llega antes de poder almorzar y el ambiente de trabajo que se vuelve tenso e incomodo gracias a los dos factores anteriores. Un reportaje importante de Gestión nos plantea los siguiente: - Punto a fomentar: el aprendizaje. Una empresa no solo es importante por la labor de sus empleados, sino también de la capacidad de aprendizaje que posee cada uno de ellos. Si un empleado está dispuesto a mantenerse en constante aprendizaje siempre aportará más al lugar de trabajo. No importa si el nuevo conocimiento no está en realción al trabajo desarrollado, la curiosidad es la madre de la creatividad como dice un viejo refrán. Impulsará y mejorará el desempeño grupal, no sin olvidar premiar a los que muestren interés por aprender. - Punto estratégico: "Enfrentarse al jefe". Puede parecer un riesgo, tal vez por la situación, el asunto o la misma personalidad del superior. Pero hay maneras de hacer llegar un reclamo o una molestia a el "mandamás" de nuestro trabajo: Busque la manera de tocar el tema, sea en una reunión por motivos de balance u otros, tal vez en el camino al trabajo si lo encuentra. Otro método también es buscar apoyo de los demás, hablando uno por uno con el jefe, mostrandole el punto a criticar en mutua coincidencia. Nunca olvide hablar en formato grupal: el "nosotros" creará mayor énfasis en el tema y no será percibido como un empleado molesto o inoportuno. -Invertir bien nuestras energías, los 5 pasos: 1. Rastree su energía. Con una alarma de su teléfono sonando aleatoreamente a lo largo de día, podrá verificar cuan cansado se siente a determinadas horas haciendo una auto-evaluación. 2. Sepa que es importante. Darle importancia a lo que lo hace feliz y que da más valor e importancia a la rutina. 3.Planifique su inversión. Vea donde puede avocar más su tiempo, planifique donde va a colocar más sus energías y donde no las va a necesitar al 100%. 4. Planifique donde no invertir. Luego de revisar que es necesario y que no, notará que actividades pueden salir de su rutina. 5.No piense mucho. Contestar correos tontos o pensar en un mal rato por un largo tiempo no es recomendable si se quiere conservar la energía por todo el día.